sábado, 23 de enero de 2010

valerie



En 2002 me enamoré de una chica que se llamaba Christina. Aquel año se lo dije a mis padres. Fui capaz porque Christina estuvo a mi lado tomándome la mano. Mi padre no podía mirarme, me dijo que me fuera y que no volviera jamás. Mi madre no dijo nada. Sólo les había dicho la verdad, ¿tan egoísta fui?

Nuestra integridad vale tan poco, pero lo es todo cuanto realmente tenemos. Es el último centímetro que nos queda de nosotros. Si salvaguardamos ese centímetro, somos libres



PD: Estuve tres horas tratando de conseguir estas dos fotos, no se ven bien, pero valió la pena. Me encantan.

3 comentarios:

Madame Aria dijo...

V FOR VENDETTA. Excelente pelicula.

Facundo Umbral dijo...

(piel de gallina)

Genial.

Sigamos siendo libres entonces.

Sara López dijo...

jaja, me encantó tu perfi, y sí, ahora toos estamos advertidos:) Seguro que sos mejor de todo lo que dijiste, fuiste solo a por lo feo! BESO, te sigo! :)

Ok, te sigo